Analfabetos y analfabestias

Dice la RAE que analfabeto es aquel que no sabe leer ni escribir y, en una segunda acepción, que es aquel ignorante, sin cultura o profano en alguna disciplina.

En cambio, la palabra analfabestia no está registrada por la Real Academia pero yo, que soy así, como España y Larra, señora, sí que la utilizo.

En lo que no entra la RAE es en los motivos por los que alguien no sabe leer ni escribir, claro. No están para eso. Pero para mí es muy importante ya que, según sean estos, el individuo será para mí un analfabeto o un analfabestia. Los analfabetos son aquellos que no han podido aprender o han aprendido unos mínimos casi insuficientes por circunstancias adversas, ya sean económicas, de salud, o cualesquiera otras, pero ajenas a la voluntad de sujeto. Para ellos todo mi respeto y simpatía.

Hay otros que en teoría sí saben leer y escribir; al menos lo aparentan ya que se saben “la música”, aunque en realidad no sepan. Si se les da un texto medianamente complejo lo leen. Es decir, de sus bocas salen los sonidos que se corresponden con las palabras escritas pero, luego, cuando se les pide que expliquen su significado queda claro que han leído pero no saben lo que han leído.

Entre estos hay dos grandes grupos. Uno de ellos son los que no dan más de sí. Su capacidad es la que es, vaya por Dios. Quod natura non dat, Salmantica non præstat. Para mí siguen siendo analfabetos, tirando un poco más a la segunda acepción de la RAE, y también tienen mi respeto.

Y llegamos al tercer grupo. Son los que no saben más por decisión propia, porque prefieren estar vomitando calimocho por las aceras, o yendo a apedrearse con otros de su especie aunque con camiseta de diferentes colores y una sabrosa lista de actividades diversas aunque en ninguna de las cuales entra la terrible palabra “libro”, salvo que sean los libritos de papel para liar cigarritos de la risa.

Quizás usted conozca a alguno de estos especímenes. Le daré algunas pistas. Suelen frecuentar foros de fútbol y/o política, casi siempre insultando a quien no opina igual. Suelen escribir sin faltas de ortografía; lo de ellos ya no son faltas, son delitos. Para darse pisto utilizan mucho la expresión “carpe diem”, pero si se les respondiese “¿quam minimum credula postero?” te dirían “¿lo qué?”. A veces escriben todo en mayúsculas, es decir, gritan. La única figura retórica que conocen es la ironía (y además, en un alarde británico-lingüístico, lo aclaran añadiendo “mode ironic on”). Está muy bien que dominen la ironía –la propia, no la ajena, que no la detectan-, pero que no se les hable de antimetástasis, sinécdoque, paralipsis o jitanjáfora, salvo riesgo de provocarles un ictus galopante. Y un apunte final: leen poco, poquito, casi nada. Se limitan a “mirar las estampas”. Lo que tengan que leer que sea corto, con letra grande y muchos gráficos, que ya extraerán ellos sus conclusiones de un vistazo rápido. Estos son los que califico de analfabestias.

troll

En este blog cae de vez en cuando alguno y hace algún comentario que, generalmente, no llega a ver la luz. Esto no es una democracia, es mi blog. Y podría tolerar las faltas de ortografía. Me costaría más las faltas de respeto. Pero es absolutamente imposible que tolere la idiocia. Le preguntaron una vez a G. K. Chesterton si había algo peor que el crimen y dijo “sí, la estupidez”. Es mucho más fácil entenderse con un malvado que con un imbécil.

Hice algún tiempo un gráfico que era un mapa turístico del campo de Cartagena. Luego, más tarde, por razones que explico en la entrada, lo reconvertí un mapa de “la provincia de Cartagena”. A pesar de todas las comillas que ponga, a pesar del ánimus iocandi, a pesar de todas las explicaciones, es la entrada que más analfabestias recoge.

Cartagena Provincia
Cartagena Provincia

 

Mis queridos analfabestias, no escribo para ustedes, que sé que no saben leer. Escribo para inteligentes, estén de acuerdo conmigo o no. Porque sí saben leer. Por eso, los comentarios de ustedes, simpáticos analfabestias, nunca serán publicados en este blog. He de vetarlos. Por uebos.

 

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