Cocina casera

El domingo pasado hice pan por primera vez, y no será la última.

Gracias a la receta y consejos de mi amigo Pepe Marín tuve el placer de hacer con mis propias manos un alimento… mejor dicho, el alimento, por antonomasia. Está incluso en la oración que nos transmitió Jesús. No habla del donut, ni de la bebida de soja, ni siquiera las patatas nuestras de cada día. Solo habla del pan.

Mi primer pan casero
Mi primer pan casero

Y me salió bueno, realmente bueno. Auténtico pan casero; únicamente harina, agua, sal y levadura.

Hablando de cosas auténticamente artesanas, se me ocurrió hacer también rosquillas caseras y andaba yo buscando los ingredientes cuando una gran superficie me ahorró el trabajo. Estaban ahí, en la estantería, pregonando públicamente lo que son las rosquillas auténticamente caseras. ¿Cómo no deduje yo mismo lo ingredientes que llevarían? Tontostoy.

Harina de trigo, aceite de girasol, azúcar, huevos frescos, agua, difosfato sódico, carbonato ácido de sodio, leche desnatada, proponato sódico, ácido ascórbico, almidón de maíz, ácido cítrico, ácido tartárico, sal, sorbitol, dextrosa, aroma de anís y aroma de canela.

Rosquillas "caseras"
Rosquillas “caseras”

Lo que ya no sé es si tendré que pedirle a la vecina alguna tacita de proponato sódico, porque últimamente andaba un poco escaso.

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