Los Cuatro Santos, como los mosqueteros, pero al revés.

Como todo el mundo sabía, porque ahora ya se sabe cada vez menos, los Tres Mosqueteros eran cuatro. A Porthos, Athos y Aramis había que añadirle D’Artagnan, que aprobó luego las oposiciones a mosquetero del estado.

Y si alguien visita la calle de los Cuatro Santos podría llegar a la conclusión de que son tres porque en sus hornacinas están San Fulgencio, San Isidoro y Santa Florentina, pero no está San Leandro, que se halla en buenas manos para su restauración. Cuando pase la ITV, que se está haciendo larga, volverán a ser cuatro.

El lugar donde están las hornacinas con los cuatro hermanos cartageneros, hijos del Duque Severiano, y que alcanzaron la santidad, se llamaba antes Las Cuatro Esquinas, un nombre muy poco original ya que en casi todas las ciudades había un lugar llamado así, y solía ser centro de reuniones y actividad ciudadana.

Y las Cuatro Esquinas no eran, como hoy, centro de la Calle de Los Cuatro Santos, sino que eran comienzo y fin de dos calles porque, aunque hoy sea una sola, antes era calle de Sola (por Don Luis de Sola, un religioso que vivió en ella) desde la calle del Aire hasta la calle de Jara, o sea, hasta las Cuatro Esquinas. Y la otra calle, que partía de ese punto y llegaba hasta la plaza de San Ginés (de la Jara) se llamaba calle de Ginés Díaz.

Antes de estos nombres, habían existido otros, como calle de Jusepe Pérez, un comerciante de Génova afincado en Cartagena, y luego fue de calle de Juan Pérez Pica, que era hijo del anterior.

De Las Cuatro Esquinas a Los Cuatro Santos.

En el citado lugar conocido como Cuatro Esquinas y también como Cuatro Cantones hubo a principios del siglo dieciocho cuatro cuadros dedicados a los cuatro hermanos santos. En el año 1745, un vecino llamado Francisco García, pidió permiso al Ayuntamiento para sustituir los cuadros por cuatro esculturas hechas por él y como el permiso le fue concedido, poco a poco las dos calles se fueron viendo como una sola, que empezó a ser conocida como “de los Cuatro Santos”.

Después de alguna peripecia menor, la más importante tuvo lugar en 1905 cuando el Ayuntamiento decidió eliminar las cuatro hornacinas de los santos, lo que originó una protesta de los cartageneros, que obligó a recular al consistorio y además éste, para quedar bien quizás, ordenó que las hornacinas fueran cambiadas por otras de más calidad y mejor diseño, aunque, eso sí, las pagaron los vecinos de la calle.

San Leandro
San Leandro, ausente
Santa Florentina
Santa Florentina
San Fulgencio
San Fulgencio
San isidoro
San isidoro

Por cierto, el nombre oficial es “Calle de los Cuatro Santos” y no “Calle Cuatro Santos” pero tendemos a acortarlo todo, sea por prisa, comodidad, desconocimiento o pereza. Y por las nuevas tecnologías, supongo. Es un nombre muy largo para Twitter o SMS. A lo mejor algún día la rotulan como C4Snts. ¡Qué bonito!

Patronos a porrillo.

Los cuatro hermanos, junto a su padre el Duque Severiano, salieron de Cartagena al exilio, sobre el año 533, por razones políticas, cuando alcanzó la corona real el godo Atanagildo. Se marcharon a Sevilla y allí tanto San Leandro como San Isidoro alcanzaron gran relevancia, especialmente el último.

San Isidoro , fue Arzobispo de Sevilla, Doctor de la Iglesia, enciclopedista y autor de la obra “Etimologías”, llegando a ser el cartagenero más universal que ha habido hasta ahora. Más que Isaac Peral o Arturo Pérez-Reverte, sí.

Cartagena puede carecer de muchas cosas pero no de santos patronos. A cualquier que se le pregunte, nos responderá sin dudarlo que es “la virgensica de la Caridad”. Pero mucha gente sabe que, además, hay una patrona más antigua: la virgen del Rosell, a la que ahora se le da el título de consolación de co-patrona. Pero la cosa no acaba ahí. En 1612 el Ayuntamiento de Cartagena declaró patronos de la ciudad a los Cuatro Santos nacidos en ella.

No deberían tener los papeles muy en orden en el Ayuntamiento porque sólo 52 años después, cuando en 1677 se declaró una grave epidemia y se quiso pedir ayuda al santo patrón de la ciudad, nadie sabía quién era ni tenían documentación. Así que, ni cortos ni perezosos, metieron en una bolsa los nombres de muchos santos y eligieron uno al azar, saliendo el nombre de San Ginés de la Jara, que fue nombrado Santo Patrón y al que se encargó que combatiera la epidemia. Parece que no lo hizo mal y tiene desde entonces fama de milagrero. Aunque de San Ginés, el patrón más democrático de los, al menos siete, que tiene la ciudad, hablaremos otro día.

Santos futboleros

Antes que San Isidoro, su hermano mayor San Leandro, al que sucedió, también fue Arzobispo de Sevilla y a ambos se les considera de los mayores impulsores del catolicismo. Su labor desarrollada en Sevilla ha hecho que, entre otras cosas, estos dos hermanos cartageneros aparezcan en el escudo del Sevilla C.F., junto con Fernando el Santo, el rey conquistador de aquella ciudad.

San-Fernando-y-los-cartageneros

Escudo-Sevilla-CF

Yo estoy muy contento de que los cartageneros estén en el escudo del Sevilla pero, a pesar de eso, sigo siendo más del Betis. ¡Manque pierda!

La calle de los Cuatro Santos, en 1990, 2004 y 2013.

Siguiendo esa manía que tengo de fotografiar el mismo sitio en épocas diferentes para poder comprobar su evolución (o no) con el paso del tiempo, aquí están las fotos que tomé de la calle de los Cuatro Santos en 1990, luego en 2004 y finalmente este año 2013, poco antes del verano.

Cuatro-Santos-1990-2004

Cuatro-Santos2-1990-2004-2013

Cuatro-Santos3-1990-2004-2013

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