Manolito

El reino de Manolito es toda Tentegorra, creo yo, aunque su centro de operaciones está entre el parque de Los Canales y la calle del Nogal. Ha dejado perpetuada su estirpe en cientos de descendientes que ya corren, que yo sepa, por Cartagena, Lorca, Águilas, Murcia y, por supuesto, Tentegorra.

calle-del-nogal

Territorio manolitense

  Lo conocí allá por el 2004 y es un superviviente nato. Ha participado en mil batallas territoriales y de amor y luce en su cuerpo las cicatrices correspondientes de guerrero triunfante. Cuando llega la época de celo se va a ligar y desaparece durante dos o tres meses para regresar escuálido, desnutrido, sucio… pero seguramente feliz.

Lo alimento cuando puedo, cuando lo veo, y se viene de paseo conmigo y con mis perros, a los que suele dar un capón amistoso cuando se le acercan demasiado. El paseo no es por pura amistad, claro, porque es un gato. Es un paseo de interés ya que sabe que, al final de él, habrá comida. Si el paseo se alarga, se acuesta en mitad de la calle, como un señor, en espera de que volvamos; no está él por hacer esfuerzos inútiles.

manolito1

Manolito ahorrando energía

  He conocido pocos gatos como él, los tiene como el caballo del Espartero. No se altera por la presencia de perros, sean grandes o pequeños, ni por coches que vayan a pasar por donde él se encuentra echado. He visto coches tener que parar hasta que Manolito, con su parsimonia característica, ha tenido a bien levantarse y apartarse. Por eso digo que es un superviviente. Es difícil encontrar gatos callejeros que vivan tanto tiempo y pasando tantas aventuras. Le he (hemos, mejor dicho, porque es tarea familiar, no mía) curado y ayudado con heridas, hongos, infecciones, desnutrición… y de todo ha salido adelante.

No sé cuántos años más lo seguiré viendo salirme al encuentro desde los arbustos para que le dé de comer. Supongo que algún día dejaré de verlo y no tendré más noticias. Espero que sea así, que siempre me quede la duda de dónde andará, y no tener la certeza porque lo encuentre tirado en una cuneta. Sea como sea, sé que cuando desaparezca, lo echaré de menos. Tanto como a los míos.

manolito2

En espera de la llamada de “a comeeeer”

NOTA POSTERIOR:

Ya estamos a fines de 2014 y hace más de un año que Manolito ha desaparecido. Esta vez no parece que sea una de sus escapadas. No sé donde estará, pero creo que es en el cielo de los gatos donde se encuentra ya. Que sea muy feliz allí.

One thought on “Manolito

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.