El palomo

En Cartagena, mi tierra, a los perros blancos se les llama “palomos”. O, al menos, así les llamaban nuestros abuelos, porque en la actualidad dudo que alguien lo haga.

A lo que iba, este “palomo” estaba dormitando en la calle, con los ojos entreabiertos, y me gustó, como me gustan casi todos los perros.

Yes, MC can

Pepe López, en periodo entre alcaldías (2018), es el enemigo a batir por los partidos que tienen sus jefes lejos de Cartagena.

Pepe López, Movimiento Ciudadano de Cartagena

Pero, al igual que Obama transmitió esperanza a muchos norteamericanos con su eslogan “Yes, we can”, en la campaña de 2008, MC (Movimiento Ciudadano de Cartagena) también puede devolvérsela a muchos cartageneros hartos de que nos tomen el pelo desde el otro lado del Puerto de la Cadena.

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Doña Sardina vuelve a casa

Se sabía que la mayoría de salmones y truchas son peces tanto de agua salada como dulce y se sabía también que muchos de ellos, aunque nazcan en un lugar, se marchan a otro para crecer y medrar, y luego suelen volver al lugar de nacimiento para poner sus huevos (o huevazos, según la especie).

Ahora se ha sabido que alguna sardina que otra, aunque nazca en el mar, también puede marcharse a vivir en el río, donde llega a alcanzar el tratamiento de Doña Sardina y luego, cuando ve la oportunidad de seguir medrando, es capaz de metamorfosearse en otras especies, aladroques, por ejemplo, y volver a casa, sea por Navidad, sea por convocatoria electoral, e intentar poner sus huevos.

Cumpleaños feliz

Hoy se cumple un año desde que abrí este nuevo blog y cerré el anterior.

Defensa de la alegría

Defensa de la alegría es un poema de Mario Benedetti al que puso música y convirtió en canción el gran Serrat, en su álbum El Sur También Existe..

La calle de la fotografía no sé dónde la tomé ni tampoco sé cómo se llama, pero la bauticé privadamente como “Calle de la Alegría”, porque eso es lo que me produjo verla con tantas plantas y colores, y me recordó a donde yo vivía de pequeño.

La he traido a mi blog como una aportación en Defensa de la Alegría, como pedían Benedetti y Serrat. Con los tiempos que corren, tan llenos de odio, penas, tristezas y malos presagios, creo que hace más falta que nunca. O, al menos, a mí me hace más falta que nunca.

Las delicias de Tarzán

Su nombre científico es Ficus macrophylla Desf. ex Pers. pero como resulta difícil de llamar así, en términos coloquiales es el Árbol de Las Lianas. A mí me ocurre algo parecido, mi nombre es José Francisco pero como resultaba incómodo para el día a día, terminaron llamándome Jotaefe.

El árbol de las lianas, Jardines de Murillo. (Higuera de Bahía Moreton)

El origen, el del árbol, no el mío, está en Australia y, muy especialmente -que ya es afinar- en la isla de Lord Howe, aunque donde yo lo vi fue en los Jardines de Murillo, en Sevilla.

Para poder hacerse uno la idea del tamaño que tiene era preciso poner cerca algo o alguien que nos ayude. Le pedí a una mujer que posara junto al tronco y ella accedió amablemente. El que sea la mía quizás influyó en algo, supongo. El caso es que no pude sacarlo entero por la altura del dicho árbol de las lianas, aunque yo sospecho que ese nombre es cosa de los sevillanos porque su nombre vulgar, de verdad, es Higuera de Bahía Moreton, en Queensland, Australia, de donde procede, como se dijo antes.

Sea su nombre correcto o no, a Tarzán le habría gustado, seguro.

 

Algo oscuro, casi negro

Me gustaba -y me gusta- mucho el Peñón de Ifach. Me parecía -y me parece- algo imponente. Siempre me apetecía -y ya no me apetece- visitarlo.

Peñón de Ifach, un lugar bello, pero oscuro, casi negro.

En el verano de 2016 salieron a la luz las oscuras prácticas que se han venido haciendo a su sombra, y nunca mejor utilizado el término.

Diario InformaciónEl PaísAgencia EfeDiario LevanteÍker JimenezABCLa Nueva España.

Cuando lo visité la última vez aún no tenía conocimiento de todo este macabro asunto, pero de entre las fotos que tomé había una, ésta, que me hizo pensar en el título que he dado a la entrada, recordando la excelente película de Daniel Sánchez Arévalo “AzulOscuroCasiNegro

Como dije al principio, me parece muy bonito e imponente, pero ya no me apetece volver allí. La energía que se concentra en ese lugar es algo oscuro, casi negro.

Desde la gruta

A través de la cascada y desde el interior de la gruta.

Cambios profundos en el Mar Menor

Hace casi dos años, como soy un poco Nostradamus, ya me suponía yo que que el problema de la contaminación del Mar Menor estaba en camino de solucionarse, y a una velocidad asombrosa, igual que que la bahía de Portmán.

Hoy, en 2018, esos cambios profundos, revolucionarios, ya han empezado. Ya no está el antiguo vigilante (por cosillas sin importancia) pero el nuevo está manos a la obra con la transformación. De momento, la remodelación ha empezado no por la vertiente ecológica ni medioanmbiental, tampoco por la agrícola, ni la industrial, no… ¡ sino por la gastronómica! Han matado a la gallina de los huevos de oro y con ella está haciendo sopa, una espectacular sopa verde.

López Miras, chef de la sopa verde del Mar Menor

Para que luego digan que el Presidente López Miras no se está haciendo nada

Primavera en la ciudad

Ayer empezó la primavera, según el calendario. Pero no, de momento el frío del invierno sigue presente y las únicas flores que tienen buena cara son de felpa y están pinchadas por las paredes.

Primavera en la ciudad

En 1968 el grupo “Los Pasos” lanzó una canción llamada, precisamente, Primavera en la ciudad y que, por alguna razón, se quedó en mi cabeza y me la sé de memoria, de principio a fin. Cosas de la memoria.