¿Presos políticos? No, gracias

Un preso político o prisionero político es cualquier persona física a la que se mantenga en la cárcel o detenida de otro modo, por ejemplo bajo arresto, porque sus ideas supongan un desafío o una amenaza para el sistema político establecido, sea este de la naturaleza que sea.

Caricatura Al Capone
Al Capone, un famoso preso, encerrado también por “sus ideas”.

Está muy en boga entre los diferentes partidos llamar “presos políticos” a los encarcelados por sus actividades delictivas, si son DE LOS SUYOS. Cuando son del contrario, ven de perlas que vayan a la cárcel.

Los casos de la oposición venezolana (encerrados algunos por alentar a los militares a golpe de estado) y de los separatistas catalanes (encerrados por violentar la constitución) son claros ejemplos. En el caso de los primeros, hubo unos que salieron a darles abrazos mientras que otros apoyaban su encarcelamiento y decían que es lamentable pero hay que respetar las leyes. En el caso de los segundos, se invierten las tornas: los abrazadores dicen que hay que cumplir la ley aunque sea triste lo de la cárcel y en cambio los independistas y sus amiguetes dicen que es una vergüenza que en España haya presos políticos.

Lo que tiene la época de posverdad.

Deja un comentario